Habría sido imposible hacer esto por mi cuenta; definitivamente hubo muchas personas que La Vida puso en mi camino, y más allá de eso, hubo Algo o Alguien que me acompañó en las noches más oscuras y en los momentos más intensos.
De esto no tengo duda y no volveré a tenerla jamás.
Hoy es algo que sé, no que creo.
Actualmente soy una mujer de 41 años que tiene paz en su mente y certeza en su corazón.
Disfruto de ser madre de dos hijos maravillosos en los que confío plenamente y a los que amo infinitamente.
Además, he puesto orden en mi vida.
Reconozco que estoy en un proceso de aprendizaje continuo.
Hoy sé que no tengo nada que perdonarles a otros, que su presencia me complementó, que son un regalo en mi vida.
Hoy sé que ni las heridas de mi infancia, ni mi pasado, presente o futuro están determinados.